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Alcemar Premio a la Trayectoria, otorgado por SCA a Javier Sánchez Gómez
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Alcemar auspició la octava edición del Premio a la Trayectoria, otorgado por la Sociedad Central de Arquitectos al Arquitecto Javier Sánchez Gómez, del Estudio M|SG|S|S|S.

Jueves 21 de Mayo

Citamos el texto relacionado del suplemento de arquitectura de Clarín:
Con 50 años de ejercicio profesional, el arquitecto será distinguido el jueves 21 de mayo en el Auditorio ARQ en La Rural.

Seguramente este jueves a las 19:30 horas el Auditorio ARQ en La Rural se llenará de amigos, colegas y alumnos. "Me da alegría, siento que me premia mucha gente a la que quiero", expresa el arquitecto Javier Sánchez Gómez  ante la noticia de la distinción que lo honra: el Premio a la Trayectoria SCA Batimat Expovivienda. "A la trayectoria... siento que estoy viejo", bromea.

A lo largo de la charla que mantuvo con ARQ en el estudio de Florida y Paraguay, el arquitecto abandonó la primera persona del singular varias veces. Pareciera sentirse más cómodo con el "nosotros", ya sea para involucrar a los otros socios de M/SG/S/S/S (Flora Manteola, Justo Solsona, Carlos Sallaberry y Josefa Santos, más Damián Vinson) o para referirse a su trayectoria como profesor titular de la FADU-UBA, junto con los arquitectos Carlos Berdichevsky, Ignacio Lopatín y Roberto Amette.

La figura de Sánchez Gómez es indisociable de M/SG/S/S/S, estudio que integra desde 1960. "En general, trabajamos uno o dos socios por obra, el que está disponible toma el encargo", asegura priorizando al equipo que integra. Y agrega: "Aunque hay clientes que siguen a alguno de los socios, IRSA es de Florita" (por su socia y mujer, Flora Manteola).

Su vida profesional tampoco puede separarse de su desempeño como docente. "Los alumnos de mi taller tienen la misma sed de arquitectura que tenía yo cuando estudiaba, se matan – lanza dejando traslucir cierto orgullo en sus palabras –. Tienen esa mística que es necesaria para aprender arquitectura, esa especie de fuego interior que se necesita para no doblegarse ante las dificultades."

Para Sánchez Gómez, la FADU es "un lugar de gran concentración de conocimiento, de investigación y de ganas, fundamentalmente un lugar de ganas –enfatiza–, ganas de hacer cosas, de proponer, de investigar... y eso es invaluable. Estoy ligado a la FADU".

El arquitecto se mueve cómodo en la trilogía "facultad, concursos y estudio", este último entendido como un espacio de aprendizaje de la profesión: "Somos profesionales y vivimos de esto, pero aprovechamos para investigar y los concursos, cuando el tiempo lo permite, contribuyen a ello", asegura quien varias veces se calzó el traje de jurado. Un concurso en particular marcó su lanzamiento profesional. El segundo premio en el concurso de la Biblioteca Nacional es un hito en su trayectoria y, paradójicamente, data de la época de formación del estudio.

Para contar la historia, mejor empezar por el principio. "A mi me gustaban el edificio del Ministerio de Obras Públicas, en la 9 de Julio, y el de la Facultad de Medicina. Dos bodoques impresionantes", recuerda risueño. A sus padres no los convencía la idea de un hijo arquitecto, y lo mandaron a ver a un ingeniero, un tal Prat, recuerda. El diálogo entre ambos fue escueto: "Y pibe, a vos te gusta la arquitectura", dijo Prat. "Sí, me gusta", respondió el joven. "Bueno, metele", cerró el ingeniero.

Y Sánchez Gómez le dio para adelante, ingresó en la facultad en el '54 y militó en el centro de estudiantes, lo que demoró su graduación hasta el '62. De sus profesores guarda "el mejor recuerdo", y para Wladimiro Acosta en particular: "Me tomó del brazo y me dijo 'sea humilde', cuando ganamos el segundo premio de la biblioteca. No me olvido más, era muy cálido".

Solamente la dictadura militar lo alejó de la facultad. "Nos dedicamos fundamentalmente a la profesión y La Escuelita fue un intento aislado de reagrupar gente y conocimiento, no era una experiencia masiva. Eran focos de resistencia intelectuales, de alguna manera", señala.

Volvió la democracia y con ella Sánchez Gómez al pabellón III: fue secretario académico en decanato de Berardo Dujovne: "Prácticamente pedí licencia en el estudio y me dediqué a reorganizar la facultad. Organicé los concursos masivos que cambiaron la tónica", dice. Era el momento en que la arquitectura del mundo era la posmoderna, "absolutamente amanerada y aristocratizante y con una plantilla de profesores a la moda". Para Sánchez Gómez, esta renovación permitió "un gran cambio", en el que no fueron determinantes las ideologías políticas ni las arquitectónicas. "Mi mujer me dice que si yo hoy trajera un proyecto mío a mi cátedra no se sabe si aprobaría. Ahora los proyectos son mucho mejores que cuando yo era alumno", ironiza.

A través de los años, lo esencial no cambia a la hora de proyectar: "El problema es entender el problema, ahí tiene resuelto la mitad del proyecto, lo demás sale fácil", asegura. Sánchez Gómez prefiere plantearse las mismas preguntas que Louis Kahn y fue fiel al pensamiento del Team X: "Shadrac Woods, Aldo Van Eyck, los Smithson, ellos eran una incitación al pensamiento y no la fórmula corbusierana, con todo el respeto y el cariño que uno le tiene a Le Corbusier, o la del International Style".


Fuente: http://arq.clarin.com/arquitectura/Javier-Sanchez-Trayectoria-Batimat-Expovivienda_0_1360064363.html

De esta forma, Alcemar participa por segunda vez consecutiva en esta importante premiación a Arquitectos destacados.

Recordamos brevemente, con la siguiente imagen, la séptima edición, en la que se premió al Arquitecto Raúl Rivarola:


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Elaborado
con Aluminio
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Av. Zapiola 4561 (ex 2400), (B1883AVW) Bernal Oeste, Quilmes
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